Toluca, Méx.- La propuesta de los diputados Azucena Cisneros, Faustino de la Cruz, Emiliano Aguirre y Mario Gabriel Gutiérrez Cureño, integrantes de Morena, de inscribir en letras doradas en el muro de honor del salón José María Morelos el nombre de “Heberto Castillo Martínez” fue turnada a comisiones para su estudio.
“Heberto Castillo fue sin duda, uno de los promotores de la democracia siempre congruente con lo que pensaba, decía, soñaba y luchaba por México. Sin duda alguna su pensamiento sigue vigente, porque sigue siendo un símbolo de valor, de respeto y de la incansable lucha por la democratización de nuestro México”.
Ante los familiares del ingeniero Castillo Martínez en el salón de Pleno del Congreso mexiquense, el diputado Gutiérrez Cureño dijo que es deber de los legisladores impulsar su legado.
Ingeniero civil por la Universidad Nacional Autónoma de México, Heberto Castillo desarrolló un sistema estructural llamado tridilosa, material que revolucionó la ingeniería.
Incursionó en la literatura y la pintura, sin embargo, en la política encontró la forma de defender la democracia y la libertad de expresión.
Estuvo preso en Lecumberri durante cinco años al estar relacionado con el movimiento estudiantil de 1968, situación que lo fortaleció.
Al salir de prisión buscó a Demetrio Vallejo, con quien fundó el Partido Mexicano de los Trabajadores.
En 1988 se postuló como candidato a la Presidencia por el Partido Mexicano Socialista, sin embargo, declina a favor de Cuauhtémoc Cárdenas, candidato del Frente Democrático Nacional. Fue fundador del Partido de la Revolución Democrática.
Estaba convencido que solo desde las bases se podían construir estructuras políticas que representaran fielmente los intereses de la nación, por lo que era necesario hacer evidente las condiciones de inequidad en que se daba la vida en México.
Le tocó vivir las épocas más oscuras del régimen priista; siempre tuvo la energía, a pesar de haber sido víctima de presiones, persecuciones, cárcel, y de proyectos políticos que no alcanzaron sus objetivos, de buscar opciones para alcanzar sus metas.
A raíz del movimiento zapatista en Chiapas fue parte de la Comisión de Concordia y Pacificación, estaba convencido que para terminar el conflicto se tenía que dar solución a las demandas de los campesinos.
Falleció buscando los acuerdos entre zapatistas y el gobierno federal el 5 de abril de 1997.
El diputado Gutiérrez Cureño destacó la capacidad del ingeniero Castillo para motivar a cientos de activistas y luchadores sociales que nunca se rindieron, “si no hubiera sido por ellos, tal vez no estaríamos aquí”.
A la presentación de esta iniciativa asistieron Oscar y Maricela Castillo Velázquez, y Ariadna Castillo.

